viernes, 13 de diciembre de 2013

Profiteroles de crema de castaña y ¡receta!




      El otro día hice un brazo de gitano relleno de crema de castañas. La verdad es que con esa receta nueva que empleé salió gran cantidad, por lo que estuve pensando y pensando qué podía hacer con ella. Al principio me estaba decantando por rellenar unas láminas de hojaldre, pero al final me he decidido por unos profiteroles, pues ya hacía bastante tiempo que no los preparaba.




      Creo que hasta la fecha, siempre los he decorado con chocolate negro. Sin embargo, en esta ocasión me apetecía algo más sencillo, con lo que se pudiese degustar al cien por cien la crema (aunque bien es cierto que el chocolate le va de maravilla a las castañas). 




      Por si os animáis, antes de que se acabe la temporada de castañas, aquí os dejo la receta de la crema:

INGREDIENTES

  - 700 gr. de castañas aproximadamente (para la crema necesitaremos 500 gr., pero siempre hay que tener en cuenta que desecharemos tanto la cáscara como la piel).
  - 600 ml. de leche entera
  - 1 vaina de vainilla
  - 200 gr. de azúcar
  - Una pizca de sal

PREPARACIÓN

  - Pelamos las castañas y las hervimos durante cinco - diez minutos. Las dejamos enfriar un poco y le quitamos la piel.
  - Hervimos las castañas peladas junto con la leche, la vaina de vainilla, el azúcar y la sal.
  - Una vez rompa a hervir, seguimos cocinando la mezcla durante media hora, aunque a fuego lento, lento.
  - Transcurrido el tiempo, retiramos la vaina de vainilla.
  - Trituramos y ¡lista para usar!

       Como os he comentado, sale bastante cantidad, por lo que siempre podéis hacer menos (¡aunque guardando las proporciones!). De todos modos, podéis reutilizarla en otros postres o bien se puede esterilizar y utilizar en otra época porque ¡a que es una maravilla comer castañas en plena primavera!

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Brazo de gitano relleno de crema de castañas


     
       Este fin de semana celebramos San Andrés. Como podéis apreciar, lo hicimos ¡con una semana de retraso! En su momento era un poco complicado, por lo que lo pospusimos unos días.


         Para ese día preparamos unas empanadas de harina de maíz (de jureles y de mejillones) y una pizza en el horno de leña. Como postre hice lo que me habían pedido hacía ya tiempo: un brazo de gitano. Ya que estamos en otoño, decidí acompañarlo de productos de la época, de ahí que el relleno haya sido el de crema de castañas. Hasta la fecha siempre la había hecho con chocolate. En esta ocasión lleva leche, azúcar y vainilla (¡además de las castañas!). A mí me gusta más la de chocolate y es que el chocolate ¡me pierde! Para decorar le añadí una granada. A mí es una fruta que me fascina y que sirve para acompañar tanto postres como ensaladas, ¡os animo a que la probéis de otras formas además de como pieza de fruta.





martes, 3 de diciembre de 2013

Pocoyo II



      Hugo ha cumplido su primer añito y lo han celebrado con esta tarta de Pocoyo y con unas galletitas a juego.








      El bizcocho es de vainilla y almíbar de naranja con canela y estaba relleno de ganaché de chocolate con leche.








Pan de cerveza

      La semana pasada me volvió a dar por el pan y en esta ocasión me decidí por el pan de cerveza. ¡Sí, cerveza! A mí es una bebida que no me agrada, sin embargo, he de decir que el pan está muy, pero que muy rico. Su sabor es un poco ácido y es muy particular porque es diferente a todos los panes que había probado hasta la fecha. Hice medio kilo y ¡prácticamente nos lo comimos entre Andrés y yo! Y es que el pan iba a acompañar a un cordero (una nueva receta que nos dio David), pero no fuimos capaces de esperar a que estuviese listo.





     

 La receta la he sacado de El rincón de la mariposa: http://elrincondelamariposa.blogspot.com.es/2008/05/pan-de-cerveza.html. Allí hay un montón de recetas de pan (entre otras cosillas) para todos aquellos que se animen a elaborar su propio pan, aunque sólo sea de vez en cuando. Yo os lo recomiendo y seguro que así podréis apreciar realmente las diferencias entre todo el pan artesanal y lo que se vende en supermercados y otras tiendas, a lo que también le llamamos pan, pero que realmente no podríamos englobar en la misma categoría.





miércoles, 27 de noviembre de 2013

Pan de boniato



    Llevo unos cuantos días dándole vueltas a la cabeza y al final se me ha metido entre ceja y ceja hacer pan. Continuamente hago postres, pero elaborar masas propiamente dichas (pan, empanadas, empanadillas...) siempre las he dejado de lado. Por este motivo, me he decidido a hornear mi propio pan. La semana pasada hice mi favorito: pan de centeno. Se comía, pero me quedé corta con la sal y la forma quedó un tanto extraña, por lo que no me animé a sacarle fotos. Ayer volví a amasar y, en esta ocasión, hice un pan de boniato. La receta original era con calabaza (no recuerdo de dónde la saqué), pero como hace poco compré un montón de boniatos, he sustituido una por el otro.  




      La primera impresión puede ser extraña, pues siempre relacionamos este tubérculo con sabores dulces. De hecho lo es, sin embargo, al pan no le añade este sabor, es más bien neutro (quizá porque contiene sal). Para quien no conozca los boniatos, les he sacado una foto.




      Se me olvidó sacarle una foto cuando la pieza estaba aún entera (¡tenía muchas ganas de probarlo!), por eso añado una foto con tan solo un extremo. La textura de este pan es la del pan de molde. Su sabor es más bien neutro, tal y como he mencionado anteriormente. No obstante, si se tuesta cambia su sabor y tiene un toque diferente, muy agradable al paladar y mezclado con queso fresco, ¡es una delicia!




      Y su color hace que parezca pan de huevo. ¡También tengo que probarlo! La verdad es que hay tantas y tantas variedades... así que ¡a comer pan!, que es muy saludable.